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De la estabilidad al crecimiento: lo que dejó la 47ª Convención del IAEF

La estabilidad ya no es el tema. El tema es qué hacés con ella.

Esa fue la conversación que atravesó la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), realizada del 3 al 6 de septiembre en Puerto Iguazú, Misiones, bajo el lema “Argentina: de la estabilidad al crecimiento. Cómo generar competitividad sostenida”. En Mendel participamos como auspiciantes del encuentro, que reunió durante cuatro jornadas a funcionarios del Gobierno nacional, gobernadores, economistas y a los líderes financieros de las compañías más grandes del país.

Qué pasó en Iguazú

Más allá de las diferencias sobre el rol del Estado y el funcionamiento de los mercados, hubo una coincidencia central entre economistas, funcionarios y empresarios: ordenar la macro es un avance enorme, pero no garantiza por sí solo inversión, empleo ni desarrollo.

Desde la apertura quedó planteada una imagen que se repitió todo el evento: en Argentina corren dos relojes al mismo tiempo. El de las reformas, que se mide en décadas, y el de la caja, el de la empresa que paga sueldos el 4 de cada mes, que se mide en días y semanas. Las medidas que van a rendir en 20 años conviven con la operación que hay que resolver hoy. Y la estabilidad, se dijo textual, es el punto de partida, no el punto de llegada.

Los números de la encuesta EY + IAEF

Uno de los momentos centrales fue la presentación de la 23ª Encuesta de Inversión y Financiación, que este año respondieron casi 150 de las principales empresas del país. Los resultados muestran optimismo, pero con los pies en la tierra:

  • El 68% de las empresas prevé un crecimiento de sus ventas en 2027 y el 53% espera mejorar su rentabilidad.
  • Casi la mitad proyecta incrementar sus inversiones, y el 70% de esas inversiones se destina a bienes de capital e incorporación de tecnología. Eso habla de un horizonte de mediano y largo plazo.
  • La autofinanciación sigue siendo la principal fuente de las compañías (31%), y solo el 22% acude a bancos locales.

Ese último dato dice mucho. Las empresas argentinas siguen creciendo con caja propia. Y cuando el crecimiento se financia con recursos propios, cada peso de gasto importa el doble.

La prioridad número uno: productividad con tecnología

Cuando la encuesta preguntó cómo pasar de la estabilidad al crecimiento, la respuesta más elegida no fue una reforma ni un incentivo fiscal. Fue incrementar la productividad integrando la IA y la tecnología, con el 30% de las menciones.

El panel de CFOs de algunas de las industriales más grandes del país fue en la misma dirección. La eficiencia operativa apareció como la agenda central: desde la IA hasta la mejora en cada planta, porque esa productividad es la que genera la caja para crecer. En una de las petroleras más grandes de la región lo pusieron en números: reducir apenas un 10% el costo de un proceso clave implica muchísimo valor, multiplicado por cientos de operaciones.

Y hubo una postal que resume el cambio de era mejor que cualquier estadística. Uno de los CFOs contó que antes su teléfono sonaba para definir qué día podía pagarle a los proveedores del exterior. Hoy suena para conseguir financiamiento para nuevos proyectos.

El rol del equipo de finanzas está cambiando con la misma lógica: deja de ser un bombero que apaga incendios de coyuntura y pasa a meterse en el centro del negocio. Un rol más integral, que abarca operación, tecnología y logística, y que se mide por la competitividad que le agrega a la compañía.

Lo que nos llevamos de Iguazú

El crecimiento que se debatió en la convención no va a salir solo de las políticas públicas ni de los grandes anuncios de inversión. Se va a construir empresa por empresa, proceso por proceso. Y los propios ejecutivos financieros coincidieron en que no hay mejora mínima: cualquier ganancia de eficiencia repercute en toda la compañía.

En Mendel esa convicción es nuestra razón de ser. Pocos procesos demuestran tan rápido el impacto de la eficiencia como el gasto corporativo: visibilidad en tiempo real, cierres de mes en días y no en semanas, y equipos de finanzas dedicados a decisiones que mueven el negocio, no a perseguir comprobantes.

Si tu empresa está en ese camino, escribinos. Queremos ser parte de esa transformación.