NOTICIAS

The Right Room, con Mendel y Visa: la agenda que viene para las finanzas corporativas

El pasado 10 de septiembre, Mendel y Visa reunieron a líderes financieros en una experiencia ejecutiva exclusiva en la Ciudad de México. El evento, The Right Room, fue un espacio para conversar sobre los temas que están definiendo la agenda de las finanzas corporativas: regulación, digitalización, inteligencia artificial y el costo oculto de la operación manual.

La charla estuvo a cargo de Rodrigo Pacheco, periodista de negocios, quien recorrió el panorama actual del dinero corporativo en México y hacia dónde se dirige. La conversación siguió en un panel con Alexander Mintz, Director de Visa Commercial Solutions para el vertical de flotillas en Large & Middle Market, y Juan Francisco Monte de Oca, Sales & Marketing Director de Mendel. Aquí te dejamos los puntos más importantes.

El dinero corporativo no es dinero personal

El dinero con el que operan las empresas no responde a la misma lógica que el del consumo personal. Tiene propietarios, objetivos, controles y riesgos distintos. Sin embargo, hoy ambos reciben un tratamiento regulatorio similar.

Por eso se está proponiendo reconocer los recursos destinados a la operación de las compañías como una categoría propia dentro de la regulación financiera. El objetivo es triple: acelerar la digitalización, fortalecer la trazabilidad y ampliar el acceso a servicios financieros para las empresas mexicanas.

El efectivo sigue mandando

Los datos de 2023 lo dejan claro:

  • 75.4% de las empresas reportó usar efectivo para realizar pagos.
  • Solo 42.1% empleó tarjetas empresariales de crédito o débito.
  • Apenas 3.2% utilizó CoDi.

Una parte importante de la operación cotidiana de las empresas sigue ocurriendo fuera de los medios digitales.

Hay señales alentadoras. Durante 2025, 89% de las operaciones con tarjetas ejecutivas correspondió a compras en comercios y solo 11% a retiros de efectivo, contra 20% en 2023. Las empresas avanzan hacia modelos de administración más digitales. Aun así, el volumen total de estas operaciones sigue siendo una fracción muy pequeña del universo de transacciones con tarjeta en México. Incluso si se triplicara, seguiría por debajo del 4% del total.

El verdadero reto: convertir el efectivo en recursos administrables

El desafío no es solo modernizar los medios de pago. Es transformar el efectivo que aún circula en las empresas en recursos digitales que se puedan administrar con visibilidad y control.

Bajo este modelo, los colaboradores usan los recursos, pero la propiedad y las reglas de uso permanecen en manos de la empresa. Es la empresa la que decide cuánto dinero se usa, dónde, cuándo y con qué propósito.

La digitalización le da a las organizaciones herramientas para administrar mejor sus recursos, generar información financiera más precisa y fortalecer los mecanismos de supervisión y prevención de operaciones ilícitas gracias a una mayor trazabilidad.

Hay un vínculo directo con el crédito: únicamente 45.9% de las empresas ha tenido acceso a financiamiento. Digitalizar los gastos y registrar las operaciones de forma sistemática genera más información sobre el comportamiento financiero de las compañías, y eso facilita el acceso a productos y servicios financieros.

Lo que viene en regulación

Se envió a la Cámara de Diputados una iniciativa para expedir la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, cuyo objetivo es reducir la circulación de efectivo con tiempos específicos.

El argumento de fondo: los medios de pago electrónicos y digitales generan eficiencia, seguridad y menores costos de transacción, mientras que el manejo de efectivo puede implicar incrementos en tiempos y costos.

Inteligencia artificial: quién gana y quién se rezaga

Los inversionistas miran cada vez más la capacidad de las instituciones para atender a más clientes con mayor eficiencia.

Están ganando las instituciones que operan con infraestructura moderna, automatizan procesos de originación y cobranza, y aprovechan sus datos para tomar decisiones crediticias precisas. Se quedan atrás quienes gestionan la tecnología con proyectos anuales aislados sobre sistemas heredados, o quienes reducen su transformación digital a lanzar una app móvil conectada a procesos tradicionales.

Prescindir de la IA tiene costos concretos: evaluaciones de riesgo que dejan fuera a empresas con capacidad de pago, detección tardía de fraudes y monitoreos de lavado de dinero que saturan a los equipos con falsos positivos.

El reto es de ingeniería, gobernanza y controles internos, y como tal se puede gestionar. Y construir sobre IA en la gestión financiera requiere el aporte activo del sector financiero en la discusión. Nadie mejor que los ejecutivos de finanzas para ayudar a que la IA aporte valor dentro del marco regulatorio correcto.

La manualidad, el gasto que no aparece en la nómina

Hay un gasto operativo que pocas veces se mide por separado: el tiempo que el talento financiero dedica a tareas administrativas manuales.

Capturar facturas, conciliar movimientos bancarios, preparar pagos y gestionar aprobaciones son actividades necesarias. Pero consumen horas de trabajo especializado, requieren supervisión y generan errores, reprocesos y retrasos. Una tarea manual no cuesta solo el tiempo que toma ejecutarla. También implica revisiones adicionales, correcciones y oportunidades estratégicas que el equipo deja de atender.

¿Y qué pasa cuando dependemos de la manualidad y queremos crecer? El crecimiento aumenta la carga administrativa y obliga a contratar, justo cuando queremos mantener los costos bajo control.

El dato que marca el ritmo: el uso activo de inteligencia artificial en funciones financieras pasó de 30% a 70% de las organizaciones entre 2024 y 2026. La automatización financiera no se mide solo por las tareas que elimina, sino por su capacidad de liberar tiempo especializado y convertirlo en análisis, anticipación y decisiones estratégicas.

Logística y flotas, el punto ciego es el conductor

Este fue el eje del panel entre Visa y Mendel. Llevar la gobernanza financiera al momento exacto de la transacción se convirtió en un requisito mínimo para la rentabilidad empresarial, y la Tarjeta Mendel Flotilla establece un nuevo estándar en la región.

El mercado de gestión de flotas alcanzó los 400 millones de dólares y se proyecta que crezca 10% anual hasta duplicarse en 2034. Dejó de ser una factura del taller mecánico para convertirse en un tema estratégico: combustible caro, regulaciones ambientales más estrictas, clientes que exigen rastreo en tiempo real y penalizaciones por retrasos.

El 75% de los gestores de flotas ya usa alguna solución tecnológica para mejorar la productividad, como telemática o GPS. Pero muy poco de eso apunta a la gestión del chofer. Miramos la flota desde la eficiencia del camión, cuando también está la persona y su capacidad de operar y resolver en ruta. Detectar esos patrones evita paradas no programadas que, en una flotilla mediana, pueden representar decenas de miles de pesos diarios en carga detenida.

¿Dónde se fuga la rentabilidad de una flotilla? Combustible, mantenimiento, neumáticos, seguros, refacciones y peajes. Ahí aparece una oportunidad: los marketplaces en línea para cotizar componentes vehiculares. Una alianza con marketplaces B2B permitiría llevar la gestión completa, desde la necesidad hasta la aprobación y la compra, a través de una plataforma como Mendel. Y justificar ante dirección general cada peso invertido en la operación vehicular.

También se habló de los pagos digitales en carretera. Se ha señalado públicamente que las gasolineras y las casetas de peaje podrían estar entre las primeras actividades consideradas para la obligatoriedad de pagos digitales, aunque todavía no es una determinación oficial. De concretarse, se espera que el tiempo de espera en las filas de peaje se reduzca hasta 40%. Esa eficiencia optimiza toda la cadena de suministro que depende del transporte terrestre y es una herramienta poderosa contra el lavado de dinero.

Una conversación que apenas empieza

The Right Room dejó una idea clara: el dinero corporativo en México está en plena transformación. Regulación, IA y digitalización van a redefinir cómo las empresas administran sus recursos. Y las que empiecen hoy van a llegar con ventaja.

En Mendel trabajamos todos los días para que esa transformación sea una realidad en la operación de las empresas: visibilidad total del gasto, control en tiempo real y menos carga manual para los equipos de finanzas.