CONTROL DE GASTOS

Viajes corporativos 2026: las empresas no viajan más, pagan más por lo mismo

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Hay un dato que todo CFO debería conocer antes de aprobar el presupuesto de viajes del próximo año: el gasto global en viajes de negocios alcanzará un récord de 1.71 billones de dólares en 2026, un crecimiento de 7.2% respecto al año anterior. Pero el número de viajes apenas crecerá 1.3%.

Los datos vienen del Business Travel Index 2026 de la GBTA (Global Business Travel Association), la asociación global de la industria de viajes corporativos, con base en una encuesta a más de 4,700 viajeros de negocios en 66 mercados. Y la conclusión que se desprende de la brecha entre ambas cifras es incómoda: el gasto está creciendo a un ritmo más de cinco veces superior al volumen de viajes.

Traducido a lenguaje de presupuesto: tu empresa va a gastar más en viajes este año aunque tu equipo haga exactamente los mismos viajes que el año pasado.

De dónde viene el aumento (spoiler: no de viajar más)

La propia GBTA atribuye el crecimiento del gasto principalmente al encarecimiento del transporte y de los costos asociados al viaje, en un contexto de incertidumbre geopolítica y presión sobre las redes aéreas. Es el segundo año consecutivo con el mismo patrón: en 2025 el gasto global creció 8.4% mientras el volumen de viajes se mantuvo prácticamente plano.

Es decir, no es un pico: es la nueva normalidad. Las empresas siguen viajando porque las reuniones presenciales siguen cerrando negocios, pero cada viaje cuesta más que el anterior, y la GBTA proyecta que el gasto global superará los 2 billones de dólares hacia 2030.

En América Latina, el golpe es mayor

Para la región hay un agravante estructural: según el mismo índice de la GBTA, el transporte aéreo concentra aproximadamente el 37% del costo promedio de un viaje corporativo en América Latina, por encima de la media global de 32%. Un viaje de negocios en la región cuesta en promedio 892 dólares, de los cuales 327 corresponden a pasajes aéreos.

Eso significa que en Latinoamérica más de un tercio del presupuesto de viajes depende directamente del precio del boleto. Cuando las tarifas suben, y están subiendo, el impacto llega al presupuesto más rápido y con más fuerza que en cualquier otra región.

La variable que sí controlas: la anticipación

Aquí está el punto que casi ningún análisis de la industria dice con claridad: de todas las variables que determinan el precio de un boleto (la ruta, la temporada, la aerolínea, la clase), la única que la empresa controla por completo es cuándo se compra.

Y sin embargo, es la variable menos gestionada. En la mayoría de las empresas de la región, la política de viajes vive en un PDF que establece montos máximos y clases permitidas, pero nadie obliga a anticipar la compra. El resultado es predecible: reservas de último momento, tarifas dos o tres veces más caras que las disponibles semanas antes, y un presupuesto de viajes que se desvía sin que nadie haya roto ninguna regla escrita.

El boleto caro no se compra en el aeropuerto. Se compra el día que nadie aplicó la política.

De la política en PDF a la política que se ejecuta sola

La diferencia entre las empresas que absorben el aumento de costos y las que lo contienen no está en negociar mejor con las aerolíneas. Está en convertir la política de viajes en reglas que se ejecutan solas, en el momento de la reserva y del pago:

  • Anticipación mínima parametrizada. La reserva de último momento requiere aprobación explícita; la anticipada fluye sola. El ahorro deja de depender de la buena voluntad de cada viajero.
  • Reserva, pago y política en un solo entorno. Cuando el colaborador reserva dentro de la plataforma, cada opción que ve ya cumple la política: montos, clases, hoteles permitidos. No hay nada que revisar después porque nada pudo salirse antes.
  • Presupuesto de viajes visible en tiempo real. Cada reserva descuenta del presupuesto del área en el momento, con alertas de desviación antes de que el sobregiro sea noticia de fin de trimestre.
  • Comprobación fiscal automática. En México, el CFDI del vuelo y del hotel se recupera y valida ante el SAT sin que nadie persiga facturas, de modo que el gasto que sí es deducible, se deduzca.

Eso es exactamente lo que hace Mendel Viajes: integrar reservas, pagos y políticas en un mismo ecosistema, para que el control ocurra antes del gasto y no en la conciliación.

La pregunta para tu presupuesto 2027

Si el gasto en viajes va a crecer cinco veces más rápido que los viajes, la pregunta de planeación ya no es “¿cuántos viajes vamos a hacer?”, sino “¿cuánto nos va a costar cada uno, y qué estamos haciendo para contenerlo?”.

Las empresas que respondan con una política que se ejecuta sola van a viajar lo mismo pagando menos. Las que respondan con un PDF van a pagar el récord completo.

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